¡Buenas tardes chicas! ¿Cómo estáis? Yo muy feliz, ¡puedo enseñaros un nuevo post! Qué alegría :) He de confesaros que uno de los mayores caprichos que para mí existen en Miami no es solo poder ir a la playa a diario... Sino una comida muy especial que me vuelve loca. ¡Y lo digo en serio!
En este país es muy difícil comer sano: la buena comida brilla por su ausencia (tood tiene hormonas en exceso) y además, es carísima. Hay que tener cuidado para no pasarse con el fast food y con las grasas y azúcares que tiene todo pero... de vez en cuando... me doy un caprichito. ¡Los donuts!

